jueves, 17 de mayo de 2018

Segovia, ciudad feminista


Hoy he desayunado con una noticia estupenda: “Segovia, la primera ciudad española contra la publicidad sexista”. Sí, al parecer, existe un proyecto del Parlamento europeo, Ciudades contra la publicidad sexista, una iniciativa a la que ya se habían unido París, Londres y Berlín, con el fin de luchar contra eso, propagandas o carteles publicitarios que caen en tópicos que invitan a menospreciar a la mujer, a encasillarla, incluir mensajes con denotaciones machistas o en cualquier otra forma de sexismo. España ya se suma a este movimiento y la nueva corriente feminista que, desde ya hace algún tiempo, principalmente desde el terreno cinematográfico,  ha estado creciendo y avanzando, va en esta ocasión a poner el foco en la publicidad.
La fachada del Ayuntamiento de Segovia con un enorme lazo morado durante el 8-M. / Ayto. de Segovia
La publicidad es el arma más poderosa que existe, ya lo comenté en uno de mis anteriores posts, La mala publicidad, ya que está cargada de micromachismos ocultos y difíciles de percibir a simple vista pero que van calando en la cultura y la conducta social de las personas y, otras veces, es totalmente explícita y sin ningún tipo de disimulo hacia la degradación de la mujer, ya que se trata de marcas poderosas que se creen con el derecho de hacer uso de la publicidad a cualquier precio y sin que nada ni nadie le pare los pies.
Pues bien, puede que esto empiece a no ser así. Está claro que en un par de años no se va a lograr lo que no se ha alcanzado en siglos, la lucha es dura pero, ojo, constante. Claro que sí. Y es que no sabéis lo que puede influir en el criterio y la percepción de la gente que se pasea por la calle un autobús empapelado, los anuncios en plena carretera o las pancartas en escaparates, parques, edificios o cualquier lugar que nos rodea. Creemos que la gente no les hace caso, que pasan por su lado como si nada, pero la publicidad visual en las vías públicas es como el perro de Pavlov: al final, tanto tiempo y de forma tan repetida sometidos a un mismo estímulo, termina por generar una respuesta. Y ya os digo yo que la publicidad no se escoge al tun tun, al revés, siempre tiene, además de querer ofrecer un producto, un mensaje subliminar, una intencionalidad oculta. Y ahora más que nunca parece tan urgente mantener viva esa cultura del patriarcado, viendo el nuevo despertar de las mujeres y su reacción ante las constantes injusticias, que hay que estar al tanto de esa mala publicidad más que nunca. Porque recordemos que las industrias más poderosas y el manejo de su publicidad está en manos de hombres; hombres a los que no les interesa para nada que el actual sistema cambie.
Copio y pego de la prensa de hoy: “La alcaldesa socialista de Segovia, Clara Luquero, la primera mujer regidora en la historia de la capital de la provincia homónima, ha dicho que "en esta milenaria villa romana tenemos claro que no hay cabida para quienes no respetan a la otra mitad de la población”.
Así, Luquero muestra su más profundo apoyo a un proyecto liderado por los socialdemócratas europeos y abierto a cualquier municipio preocupado por la desigualdad de género. Esta iniciativa fue impulsada por el histórico 8-M y por la  presidenta y portavoz socialista en la comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género en el Parlamento Europeo, Iratxe García. La nueva ordenanza dicta que queda prohibida la difusión de imágenes denigrantes de la mujer en publicidad, principalmente en el transporte y los espacios públicos. De este modo, busca "promover el respeto a la dignidad de todas las personas, la diversidad y la igualdad entre las mujeres y los hombres”.
Se prevé que otras ciudades españolas, como Madrid, Barcelona o València, se sumen al apoyo del proyecto contra la publicidad sexista en el futuro”.(Público.es).
Ejemplos de publicidad sexista en las calles:


¿Os habíais percatado? Es fuerte si te fijas, ¿eh?
Me alegro mucho y espero que la incorporación de otras muchas ciudades, no solamente de España, sea rápida. Me sorprende que una ciudad como Madrid o Barcelona no lo hayan hecho aún, tratándose de las ciudades más importantes y con más tránsito de personas, pero lo importante es que se unan.
Los micromachismos de la publicidad son el primer escalón, los cimientos de la pirámide del machismo y en la punta de esa pirámide se encuentra la violencia de género, no lo olvidemos. Trabajar desde abajo es otra gran opción.

martes, 8 de mayo de 2018

Divas post-mortem (III)

Me fascina conocer la biografía de toda clase de personas que han supuesto algo en el mundo del espectáculo, más si cabe cuando su vida se ha visto interrumpida por alguna tragedia o su muerte desprende un halo de misterio. A veces, con los años, estas divas comienzan a ser olvidadas (o menos recordadas) y es cuando pienso qué hubiese sido de ellas si sus existencias no hubiesen sido interrumpidas tan pronto y de ese modo en el que suele ocurrir. ¿Qué nos habremos perdido? Me aficioné a, de vez en cuando, recopilar nombres de mujeres famosas, artistas, divas, socialités, que han tenido una gran notoriedad en la crónica social y cultural y hacer de todo ello un post para compartir aquí. Hoy cuelgo mi tercera entrega de estas grandes mujeres, cada uno en su ámbito, que tuvieron su tiempo limitado, pero que dejaron muchas preguntas y despertaron su curiosidad tras sus muertes. Ahí van:

Gia Carangi: Dicen que fue la primera en ostentar el título de
“super modelo” como tal. La típica infancia de niña que proviene de hogar desestructurado, con una madre que se fue de casa y un padre que empezó a abusar de ella cuando solo tenía 5 años. También es característico, como muchas otras top models de fama mundial, su incursión en este mundillo: fue descubierta de forma casual por un fotógrafo y alcanzó su gloria de forma trepidante, trabajando en poco tiempo para conocidísimas marcas de moda, como Versace, e importantes revistas de moda. Igual de movida fue su vida social con diferentes relaciones con ambos sexos, visitas habituales a Studio 54 y otras discotecas de moda y su temprana adicción a la heroína, su gran perdición. Era una época en la que se creía que ser yonki era algo glamuroso. Su madre la ingresó en un programa de desintoxicación de 21 días, pero ya era tarde, Gia era una de las primeras personas públicas que sucumbía al virus del S.I.D.A. Su amigo y conocido fotógrafo, Scavullo, le regaló la que sería su última portada: posó para Cosmopolitan con un vestido palabra de honor y escondió bajo el vuelo de la falda sus brazos, así tapó los estigmas de su adicción. El 18 de noviembre de 1986 y a la edad de 26 años y ya aislada del mundo, Gia Carangi fallecía consumida por el VIH. A finales de los 80 una jovencísima Cindy Crawford pisaba por primera vez las pasarelas, cuando Scavullo la vio no pudo evitar bautizarla como «Baby Gia». Así, el recuerdo de su querida amiga, la primera supermodelo del mundo, se mantenía vivo.
Sharon Tate: Era hija de militar, por lo que su infancia la pasó de aquí para allá, según el destino de éste, hasta que ya siendo una adolescente en Italia comenzó a ganar títulos y certámenes de belleza, que sirvieron para aparecer en alguna que otra película. En los años 60 llega a Hollywood y comienza a aparecer en papeles para televisión, hasta que la oportunidad le llega al rodar con Roman Polansky, con quien se casaría en 1968. Su último trabajo cinematográfico fue La mansión de los siete placeres, ya que su prometedora carrera se interrumpió trágicamente cuando Sharon, entonces embarazada de ocho meses, junto con tres de sus amigos, fueron asesinados el 9 de agosto de 1969 en su mansión de Los Ángeles en una especie de ritual  satánico por Charles Manson y su banda. Roman Polansky se encontraba en esos momentos rodando en Londres. Sharon, de 26 años, fue enterrada junto con su bebé no nato.
Lady Diana: Tod@s conocemos la vida de la que fue apodada por la prensa Reina de Corazones y Princesa del pueblo. Casada con el príncipe Carlos de Inglaterra siendo una joven ingenua, vivió un
horrible matrimonio marcado por los enfrentamientos e infidelidades y por la presión de la Casa Real, los que le provocaron problemas alimenticios. Quizás esa infelicidad que denotaba Diana y la poca simpatía que despertaba Carlos y la familia Real, hizo que, tras su divorcio, la prensa acrecentara su simpatía y se decantara por ella. Libre de las ataduras de la realeza, Diana pudo dedicarse a diferentes actividades filantrópicas, como su labor para acabar con las minas anti personas, su trabajo humanitario fue muy reconocido. Sin embargo, en el terreno personal no llegó a encontrar la estabilidad, sintiéndose en muchos momentos sola y desgraciada, además de acosada por el prensa, echo al que ella misma contribuyó. El último hombre con quien se relacionó a Diana fue el millonario de origen egipcio Dodi Al-Fayed. La noche del 30 al 31 de agosto de 1997 ambos perdieron la vida en un aparatoso accidente de automóvil, cuando trataban de evitar a los paparazzi y circulaban a gran velocidad por el túnel del puente del Almá en París. Al-Fayed murió en el acto; Diana Spencer fue llevada al Hospital de la Pitié-Salpêtrière, donde falleció pocas horas después. La tragedia conmovió al mundo, magnificó hasta la idolatría la figura de Lady Di, que contaba con 36 años cuando falleció, y sumió a la monarquía británica en un descrédito del que tardaría en recuperarse.
Selena Quintanilla: Fue una cantante estadounidense, que se caracterizó por interpretar sus temas siempre en español, llevando la música “tex-mex” a otro nivel. La familia de Selena, conscientes
de su  voz privilegiada, hicieron lo posible porque, la que entonces era una niña, aprovechara y desarrollara sus dones. Formó un grupo con sus hermanos llamado Selena y los Dinos y, después de muchas actuaciones, en 1989 fueron fichados por la discográfica EMI. A partir de ese momento, la carrera de Selena fue imparable. Obtuvo un Grammy en 1993 por su álbum Live y consiguió llegar a ser número 1 de la música de México. Además de su éxito con la música, Selena encontró el amor con el guitarrista de su grupo, Chris Pérez, con quien se casó en secreto, ya que al principio su familia no aprobaba la relación. Sin embargo, el 31 de diciembre de 1995, con 24 años y muchos sueños por delante, la historia de Selena Quintanilla terminó a manos de la presidenta de su club de fans, Yolanda Saldívar: Yolanda, que había sido durante años de total confianza para la familia Quintanilla, los estaba estafando a través de las cuentas del club de fans de la cantante, Selena quiso reunirse con ella para aclarar las cosas y Yolanda terminó disparándola con un arma. Entre los muchos honores que recibió la cantante tras su asesinato, George W. Bush declaró el día del cumpleaños de Selena (16 de abril) el “Día de Selena”, considerándola la representante de la esencia de la cultura del sur de Texas.
Brittani Murphy: Fue una actriz estadounidense conocida por participar en películas como Fuera de onda, Inocencia Interrumpida,
Recién Casados o Sin City. Los últimos tres años y medio de su vida los viviría en su casa de Beverly Hills, una mansión que se convertiría en protagonista de su muerte. Según informaron varios medios Brittany Murphy sufría un fuerte catarro pocos días antes de morir. La actriz tomó una serie de medicamentos para combatirlo pero estaba demasiado débil debido a dolores menstruales, un principio de anemia y de neumonía. A las ocho de la mañana del día 20 de diciembre de 2009, la madre de Brittany Murphy encontró a su hija inconsciente en el baño, llamando inmediatamente al 911. Además de su madre en la casa se encontraba su marido, el guionista Simon Monjack. Los dos intentaron reanimarla y consiguieron que la actriz vomitara. Poco después llegaron los servicios médicos que la trasladaron inmediatamente al hospital donde ingresó ya cadáver. La combinación de los fármacos, unida a su debilidad, fue la causa, según la autopsia oficial, de su fallecimiento. Tenía 32 años.
Bimba Bosé: Proviniendo de una familia de artistas españoles e italianos, desde toreros a cantantes, no era de extrañar que ella
también se sumara a ellos. Fue una modelo peculiar, caracterizada por su look andrógino, que le permitió destacar y desfilar para diseñadores de la talla de Karl Lagerfield o Alexander McQueen, aunque su trabajo siempre estará ligado al del diseñador y amigo David Delfín, de quien fue su musa. Bimba también se atrevió a hacer sus pinitos en la música, creando su propio sello discográfico y su grupo, The Cabriolets. En 2014 fue operada de cáncer de mama en su seno izquierdo, una vez recuperada posó en la portada de Vein Magazine, fue muy sonada ya que posó con su torso únicamente cubierto por una camiseta transparente, descubriendo al mundo su mastectomía y haciendo un guiño a tantas otras mujeres que pasan por esta situación. En 2016, después de una gran lucha, declaró tener metástasis en huesos, hígado y cerebro. Falleció el 23 de enero de 2017, a los 41 años.

viernes, 27 de abril de 2018

Ayer fuimos violadas todas las mujeres españolas


Ayer, veintiséis de abril de dos mil dieciocho, antes de las 13 horas, me senté frente a mi televisor para ver y escuchar en directo el fallo del juez en relación al juicio contra la Manada de los Sanfermines, un juicio  que nos ha tenido a miles de personas indignadas, asqueadas y en vilo durante casi dos años, desde que estos cinco animales, los cinco lobitos, fueron puestos en prisión preventiva , después de que una chica apareciera llorando y desorientada, sentada sola en un banco, en plena madrugada, en la ciudad de Pamplona.
Resultado de imagen de juicio manada
A lo largo de este tiempo han ocurrido muchas cosas, se ha desacreditado a la víctima, se le ha puesto un detective privado para probar su posterior “vida normal” después de la violación, se ha puesto en entredicho su palabra, cuando hay videos, mensajes de watsapp y otro caso de otra víctima de Pozoblanco que corroboran que estas cinco bestias son unos delincuentes que han atentado contra la libertad y la intimidad de otra persona, utilizando su fuerza y las circunstancias que rodeaban al momento y a la víctima. Tod@s conocemos este proceso, no voy a entrar en más detalles.
La verdad es que es todo tan obvio: es difícil contar con una prueba visual de un delito, y estos imbéciles la pusieron en bandeja, por eso lo veíamos  tan claro, aunque siempre con el miedo de que puede ser que no sea justo lo que se decida. Pero miedos remotos.
Cuando el magistrado dijo en directo que los cinco imputados NO eran culpables de agresión sexual pero sí de abuso sexual, me quedé algo dubitativa. ¿Es que no viene a ser lo mismo? Perdonad, pero el lenguaje jurídico y yo somos perfectos desconocidos. Luego dice que consideran que no existe intimidación ni violencia (de ahí abuso y no agresión), y yo volvía a preguntarme, “¿entonces cuando abusan sexualmente de ti no hay intimidación? ¿cómo se come eso?”. Después informa que todo queda en 9 años de prisión y 5 años de libertad vigilada, vale, y ya han cumplido 2 años con la prisión preventiva, así que si todo sigue así, el año que viene ya pueden salir con permisos, un poquito más y fuera. Estaba tan en shock, era como que me había pillado todo esto desprevenida y simplemente me di por informada, una sumisa de la información. Ya no se puede hacer nada, solo esperar a ver si fiscalía recurre o qué. Esperar. Ahora me analizo desde fuera y me siento, en otro contexto muy distinto por supuesto, como la víctima de la manada: escucho, no actúo, dejo que pase… Porque escuchar una decisión repugnante, al igual que ser objeto de un acto repugnante, puede producir la misma reacción: parálisis total. No me creo lo que está pasando, voy a esperar a ver, por si esto no es real. Si incluso me pronuncié en seguida a través de Facebook y leyéndo un día después lo que puse no me reconozco, veo que esto lo ha escrito alguien conformista y sumisa, y yo no soy así:
Fallo del juicio contra “la manada” de San Fermines: 9 años de prisión por abuso sexual continuado sin violencia + 5 años de libertad vigilada. No voy a entrar en si es poco o es suficiente, pero espero que esto se llegue a cumplir y que se trabaje con ellos una adecuada reinserción `para que no sean un peligro para las mujeres nunca más, y que se marque un precedente en la violencia machista. Lo que no me cuadra es lo de “sin violencia”, creía que el abuso sexual de por sí ya implicaba violencia…
Hasta la última coma, tal cual lo puse en Facebook. Es cierto que el tema del tiempo no es lo que más me preocupa: de nada sirve tener a un tío 20 años metido en prisión si no se va a hacer un adecuado trabajo con él en ese tiempo. ¿Se trabajará con ellos? ¿Se les va a ofrecer un adecuado programa de reinserción? Lo dudo, ese es el problema. El problema también es que no se le llama a las cosas por su nombre. Andaba tan perdida que me puse a leer, a buscar en internet, porque lo vuelvo a decir, soy una completa ignorante del lenguaje judicial y de las leyes en general, y pensando “¿Abuso sexual sin intimidación ni agresión? ¿Cómo mierda se come eso?”, y voilá, hay un abismo entre violación y abuso sexual, Y este caso se ha quedado en el lado más “flojo” de ese abismo.
Pronto salí de ese letargo y reaccioné, ¿cómo que no es violación? Ahora tengo la jerga clara. ¿Me dices que cinco armarios empotrados metiéndote en un cubículo minúsculo y sacándose los rabos no intimida? La violación implica penetración, el abuso sexual no… Que me explique entonces, dónde metieron sus penes estos desgraciados para que no se considerara violación.
Ayer, todas las mujeres españolas fuimos objeto de burla y fuimos violadas por el sistema judicial. Creo que lo hemos sido durante mucho tiempo. Pero el letargo dura un tiempo hasta que una despierta y ahí lo tienen, la reacción general de millones de mujeres insultadas y ultrajadas.
Que a nadie se le vuelva a ocurrir juzgar a una mujer por no “hacer nada”, porque eso no quiere decir que lo vaya a dejar pasar, la reacción siempre llega y si una sola no puede, juntas somos imparables.

miércoles, 25 de abril de 2018

El club de las chicas peludas


¿Cuándo comenzó el trajín este de la depilación? ¿A quién hay que
echarle la culpa de que, a día de hoy, miles y miles de mujeres seamos esclavas de la cera, la cuchilla y el láser? Pues, al igual que todos los males y manipulaciones hacia la mujer (y a los hombres) en esta vida, esta moda también tuvo su origen en la maldita publicidad, en este caso, todo comenzó con la revista Harper’s Bazaar, en su publicación de mayo de 1915, donde aparecía en uno de sus anuncios la imagen de una mujer con los brazos en alto y las axilas completamente despejadas, con el lema “La moda para el verano y el baile moderno se combinan para hacer necesaria la eliminación del molesto vello”, era una época en que los vestidos eran muy largos y no había necesidad de mostrar unas piernas depiladas, pero los tirantes ya comenzaban a imponerse en la moda y con ello, la necesidad de mostrar un canon de belleza que relaciona directamente la ausencia de vello con la belleza (ehh, juego de palabras) y ya el colofón final y la confirmación de ese ideal de belleza llegó con la moda pin up de los años 30, una moda en la que la mujer por fin era libre de mostrar su cuerpo y vestirse como jamás se había pensado, quitándose unas cadenas, pero colocándose inmediatamente otras que también pesan mucho, las de cómo se supone que debemos mostrarnos ante el mundo para parecer mujeres femeninas y sexys. Una vez más, volvemos a caer en la trampa.

Después de este rollo introductorio pero necesario, y viajando muchos kilómetros en tiempo, llegamos al ahora, al siglo XXI, en el que se ha producido un despertar de las mujeres, se ha retomado el camino del feminismo que quedó algo olvidado tras sus avances en los años 70 y la revolución sexual. Se están tocando principalmente los temas laborales, pero al final hay muchas otras quejas que resurgen.
El problema del mito de la belleza ya lo tocó en su momento Naomi Wolf en 1990 con bastante éxito, pero ahora parece haberse fortalecido su teoría de que las mujeres, conforme vamos logrando éxitos laborales, se nos exige una perfección imposible de nuestra imagen, volviendo a ser presas del sistema patriarcal en otro nivel. Ahora tenemos las redes sociales que nos ayudan a conocer estas teorías que antes ignorábamos. Las redes sociales también ponen en marcha movimientos como el del Club de las Chicas Peludas. Ellas se definen como “Amigas del Primo Eso de la Familia Addams y defensoras de la libre expresión del bello vello”. Aquí dejo el enlace con las experiencias de estas mujeres que han decidido no depilarse, a modo de intentar convencer al mundo de que los pelos están por algo y que no tienen por qué dejar de hacernos parecer sexys o menos mujeres, cuando en realidad se trata de una “norma” que nos impusieron hace solo 100 años, vendiéndola como el estereotipo de belleza ideal:  

La verdad es que parezco muy valiente reivindicando y quejándome de la imposición de la depilación, cuando en este momento llevo las piernas y las axilas completamente depiladas. Pero es que, al igual que les ocurre a otras mujeres que también piensan que la depilación, más que belleza es esclavitud, llevamos tanto tiempo siendo adoctrinadas y viendo eso de depilarse como “lo normal” y “lo femenino”, que ahora resulta muy difícil y violento salir a la calle en pantalón corto y las piernas llenas de vello. A mí al menos me produce mucha inseguridad. Muchas de las mujeres de este Club, hartas de ingles en carne viva, poros sangrantes y pelos enquistados, decidieron comenzar por dejarse de depilar las axilas y luego, poco a poco ir dejándose crecer otras zonas.
Yo me considero una persona peluda, lo he sido desde el principio:
con 12 años, en clase de gimnasia rítmica, una compi me dijo que se me veían pelitos por las ingles (llevaba maiot), yo me moría de vergüenza y en cuanto llegué a casa le pedí a mi madre que me pusiera la crema depilatoria por esa zona porque no pensaba volver a clase de gimnasia así. Madre mía, qué hice, fue el inicio de mi esclavitud, porque luego fue el mostacho, siguieron las axilas, y con las piernas aguanté decolorándomelas con agua oxigenada, hasta que a otro niño se le ocurrió decirme un verano que mis piernas parecían las de Ricitos de Oro. Dios, qué mal, ahora ya sí que estaba pillada, pillada y con la teoría de que “con la cuchilla salen más y más gordos”, me convertí en una experta en el masoquismo de los tirones de cera. En una ocasión también me dijo alguien algo de los pelos de brazos pero le contesté educadamente que se los depilara él o su padre, por ahí sí que ya no pasaba, por fin me decidía a poner un freno, una barrera, tarde y después de llevar un tiempo depilándome medio cuerpo, pero por fin salió un NO de mi boca. Sin embargo, lo digo otra vez, es muy difícil dejar de depilarse cuando ya lo tienes tan interiorizado, mi ritual de las mañanas es revisarme la barbilla para buscar esos pelitos antiestéticos heredados de mi abuela paterna y arrancármelos con la pinza, no puedo prescindir de eso, ¿cómo voy a hacerlo con las piernas? Pero sí que es cierto que me he “relajado” en el sentido en que si en invierno no me apetece depilarme, pues no lo hago. Pero eso es trampa, porque en invierno los pelos no se ven, es una lucha falsilla.
Las auténticas heroínas son las que han pasado de todo y a día de hoy aguantan miradas y comentarios para volver a normalizar algo que siempre había sido normal (hasta que Harper’s Bazaar tuvo la genial
idea de sacar una foto de una tía con las axilas depiladas). Y no se trata de imponer los pelos, no, porque si no seríamos como ellos, los que controlan la imagen y la estética ideal (digo ellos, porque claramente son hombres), se trata de ser libres para llevar nuestro vello como queramos, sin sentirnos menos mujeres por decidir no depilarnos, ni esclavas del patriarcado si decidimos que nos gusta más nuestras piernas sin pelos. Lo ideal ha de ser eso, considerarnos bellas para nosotras mismas, no para los demás.
Yo no me voy a llevar el premio “Primo Eso”, desde luego, estoy demasiado “contaminada” ya, pero alabo y me inclino hacia el valor de esas mujeres del Club de las Chicas Peludas que defienden su ideal de belleza y comodidad, que no deberían estar reñidas.
¡Olé vuestros pelos! ¡Olé NUESTROS pelos!

miércoles, 18 de abril de 2018

Leti y Sofi

Mucho se ha hablado estos últimos días de la mala relación entre S.M. la reina doña Letizia ¿se dice así? y la reina emérita doña Sofía. La verdad es que han salido memes super graciosos y vídeos utilizando el cuerpo de la Leti justo en el momento en el que intentaba que su suegra no se pudiera hacer la foto con sus niñas, para tapar otras escenas típicas: un gol memorable, el cruce de piernas de Sharon Stone... en plan corta rollos; en fin, lo típico en estos casos, algo divertido se tiene que sacar de toda esta locura.
Resultado de imagen de letizia y doña sofia
Vamos a ver, serán los reyes, pero quitándoles el título, no dejan de ser una familia como otra cualquiera, con sus buenos momentos, sus envidias, sus rencillas y sus comidas típicas de los domingos (si las tienen). Una encuesta dice que solo un 5% (¿o era un 3%?, no sé, por ahí andaba la cosa), elegiría a su suegra para irse de viaje, pues Letizia no va a ser menos, teniendo en cuenta que, prácticamente desde el principio, no fue bien recibida en la familia real; calló y aguantó muchos desplantes (los he repasado por la emeroteca virtual y el rey también se pasa bastante) por ser la familia que era, hasta que se ha visto en una situación más privilegiada, de reinona nada menos, y ahora es cuando empieza a pasarse el protocolo por el forro: ella no es de realeza de cuna, así que básicamente pueden mandar en ella otras prioridades, porque no hay nada más detonante que un orgullo herido y varios años acumulando ansias de venganza. Sin embargo, debo decir que meter a las infantas en todo esto está muy feo, no dejan de ser niñas y no tienen por qué verse influenciadas por la relación entre su madre y su abuela. 
El  caso es que y lo que quiero decir con esto es que hay malos rollos y asuntos oscuros que ocurren hasta en las mejores familias, nadie está exento de ellos y aunque se quiera dar la imagen de la más tierna felicidad, solo es eso, la imagen. Lo que pesa y lo que quema es el convivir y por lo visto, la familia real no ha convivido muy bien. Lo malo es que mientras la gente normal lavamos los trapos sucios en la intimidad de nuestra casa, ellos hacen de su día a día un asunto de Estado. Es lo que tiene la realeza, encima tienen que fingir más que el resto. 
Así que a Leti y a Sofi les espera una laaaarga vida juntas con toques de falsa buena relación ante las cámaras y eso es mucho más agotador que cualquier acto protocolario. En realidad las compadezco. Espero que lleguen a encontrar ese punto neutro en el que se puedan tolerar, vamos, como intenta hacer todo el mundo si tiene buenas intenciones.
Resultado de imagen de letizia y doña sofia memes

jueves, 5 de abril de 2018

El tiempo de las Kellys


Con la mujer han pasado muchas cosas últimamente en todo lo que se refiere a reivindicar derechos y mostrar desacuerdos ante la situación actual que vivimos. Por eso, no es de extrañar que el despertar de un colectivo lleve a otro y que nos vayamos encontrando con grupos concretos haciendo luchas concretas.
Ahora les toca a las kellys (apócope de “las que limpian”). Las kellys son las conocidas camareras de piso, encargadas de que las habitaciones de hotel estén limpias y ordenadas para los huéspedes. Es un sector de trabajadoras que ya cuenta con unas 250.000 que ejercen,  Pero aunque muchos piensen que este grupo de trabajadoras se haya “enganchado” ahora al tren de las movilizaciones que tan de moda está, para nada es así; esto  ya lleva camino hecho. El 12 de octubre de 2016 fue cuando se presentó de forma oficial la Asociación de las Kellys a nivel estatal, con más de siete puntos representativos en todo el país. Aquí está el enlace de la página de esta asociación, por si tenéis curiosidad: 
Imagen relacionada

A tod@s nos vienen ahora a la cabeza esas señoras/chicas silenciosas, invisibles, que pasan desapercibidas por los pasillos de los hoteles, en bata blanca, evadiéndose de lo ajeno con los auriculares y su mp3 en marcha y empujando los carritos de lavandería o de productos de limpieza, como si formaran parte del mobiliario o de la ornamentación. A mí al menos, me transmiten bastante tranquilidad, pero claro, de tranquilidad nada, estas mujeres van a mil por hora, teniendo que preparar y habilitar una media de 25-30 habitaciones de hotel en las ocho horas que dura su jornada. Claro, con la crisis se ajustó todo, también las funciones de las kellys: menos equipos de limpieza, más funciones para ellas, por eso, desde entonces no solo se encargan de la limpieza de habitaciones sino de espacios comunes como puede ser comedores o recepción. ¿De dónde sacan el tiempo para que, teniendo ese trabajo extra, cumplan además con el cupo de habitaciones que, por otro lado, se incrementa durante las temporadas altas? Eso debe ser la magia de las Kellys, ¿o no? No creo que sea magia, es más, es sobreesfuerzo con todas sus letras. Malas posturas, levantar peso, movimientos repetitivos de partes concretas del cuerpo, agacharse y levantarse continuamente… Todas estas cositas, después de 10 o 15 años repitiéndolas día a día, durante muchas horas y cada vez con más presión por cumplir los tiempos, se traduce en lesiones, pero lesiones que no son reconocidas como enfermedades laborales pero, en cambio, en otros sectores sí: una contusión de muñeca supone una baja laboral para un pintor, para una Kelly no se encuentra reflejado. Por poner un ejemplo.
Extraigo de su web: La Asociación Las Kellys denuncia que las camareras de piso son unas trabajadoras a las que está siendo fácil explotar, la situación ha empeorado mucho estos últimos años”. “Es a nosotras a quienes nos duele la espalda, tenemos voz, ha denunciado la portavoz en Benidorm, Yolanda García. La portavoz en Mallorca, Encarnación Sánchez, ha resaltado que “sufrimos todo tipo de lesiones, y a menudo, coger la baja representa un despido. Esto nos obliga a automedicarnos””.
Hoy las Kellys, después de dos años luchando de forma oficial (no sabemos cuánto de extraoficial), se han reunido con Mariano Rajoy para trasladarle la sobreexplotación que sufren en sus puestos de trabajo. Miriam Barros, la presidenta de esta asociación, tras valorar esta reunión, dice ser consciente de que las cosas que piden y las injusticias que denuncian no se iban a solucionar en esa mañana, son optimistas pero no ingenuas, es algo que llevará algún tiempo, pero al menos se quedan con la sensación de haber sido escuchadas y con el compromiso del Presidente de que esas quejas serán trasladadas a patronatos y sindicatos.
Esperemos que esta nueva lucha de mujeres no se quede en el olvido. Aunque algo me dice que, viendo todo lo que está sucediendo a nuestro alrededor, el tiempo de las kellys no termina aquí, son mujeres perseverantes, acostumbradas a trabajar bajo presión y a quemar horas currando sin parar. Esta lucha es más que soportable para ellas.

miércoles, 28 de marzo de 2018

El diario de Elena


¿Habéis escrito alguna vez un diario? ¿Esas libretas para plasmar tus secretos más privados, con una mierda de candado y una llave que se dobla con solo mirarla como único método de protección para custodiar tales intimidades? Esa creo que es una de las cosas que nos condicionan a hacer a las niñas a partir de los diez años hasta que descubrimos lo absurdo y lo poco privado que puede resultar, cuando nuestra vida se vuelve realmente interesante. Aunque ahí tenemos a Bridget Jones, que sigue, un ejemplo más del condicionamiento social de que lo de escribir en diarios es "cosa de chicas". 

Yo, que lo guardo todo, encontré mi diario el otro día en el fondo del altillo del armario de mi antigua habitación, o sea, la de casa de mis padres. Pensé, “No recuerdo las gilipolleces que debe de haber ahí dentro, así que mejor llevármelo por si algún día las destapa alguien que se ponga a hurgar por ahí: mi madre, mi sobrina… Uff, vete tú a saber. Cógelo, no lo pienses y escóndelo en la mochila hasta llegar a casa y ponerlo a salvo en otro escondite. Luego ya verás lo que haces con él”. Y tras esa sabia reflexión, así lo hice.
Ya en casa comencé a leerlo. Durante una hora y… pude rememorar diferentes aspectos de mi vida desde el año 99 hasta el 2003, más o menos. Algunas cosas me hicieron gracia, otras, la mayoría, me avergonzaron. Menos mal que una con la edad cambia, no solo en sus expresiones (“me estoy rayando mogollón”, “estoy de bajón”, “no sé si le molo”… el repertorio es muy amplio), sino en formas de actuar ante situaciones que, ahora mismo, si pudiera, me daría un viajecito en el tiempo para decirle a la Yo de 14 o 15 años que se espabile, que no se le puede dar tanta importancia a las cosas que le daba ni se puede ser tan bacora, perdónenme la expresión, con ciertas personas y/o situaciones. Pero qué le iba a hacer, era, como tantas otras, una adolescente súper insegura y con una autoestima más bien tirando a bajita, y algunas cosas que ocurrían a mi alrededor no es que ayudaran. Solo agradezco no haber vivido mi adolescencia en la era del Internet y las redes sociales, sino no sé qué hubiese sido de mí.
Pero siendo sincera, me ha venido bien encontrarme con mi Yo pasado y su mundo. He podido comprobar que las costumbres adolescentes no se han desviado mucho. Sigue habiendo lo mismo solo que con el añadido de que vivimos en la era de la información y todo se sabe y se multiplica al instante: se sigue comenzando a fumar bien pronto por eso de hacerse la guay, sigue dándose el mito de la mejor amiga con toda la presión que conlleva, además de generar los principales enfrentamientos entre nosotras (algún día desarrollaré mejor esto), continuamos con la práctica de “pon un amor en tu vida” sea el que sea, la cuestión es que hay que estar enamorada, tener la mente y el corazón ocupados en alguien que a las dos semanas descubres que “no te mola nada” para volver a ocupar los pensamientos y martirizarte con otro; el ser adolescente conlleva el deseo de morir siempre o, al menos, cuando yo escribía en el diario era cuando más de bajón estaba y más mierda era mi existencia; lo que hoy conocemos como bulling o acoso escolar ya existía, solo que no se le daba la importancia que en realidad merecía, y la violencia de género entre adolescentes, aunque sea verbal, siento decir que también estaba; el ir a las sesiones light de las discotecas es lo más de lo más (aunque yo no tengo ningún recuerdo que me genere un enorme entusiasmo de todo ello, creo que lo que hacía escribiendo sobre eso era auto convencerme a mí misma de que tenía que gustarme) y ya paro, podría revelar un montón de cosas que evidencian lo patéticas que fuimos en algunos sentidos y que, por lo visto, siguen siendo las niñas de hoy. Sin embargo, si algo de bueno tuvo el tener un diario era que, al menos, el hábito de escribir (con sentido o no, ya es otra cosa) lo cogí y lo empecé a usar como mi hobby.

También me ha gustado recordar datos que ahora me llaman mucho más la atención que las peleas con mis amigos o los chicos que me gustaron. Datos curiosos sobre mí como que la firma que uso a día de hoy la comencé a hacer oficialmente en febrero del 2002, que mi primer móvil (marca Sagem, horroroso) me costó 9.900 pts. ¡¡¡pesetas!!!, que tuve un enorme trauma por empezar a llevar ortodoncia como parte de ese efecto 2000 o que en mi primer examen en el instituto saque la notaza de un 3,25, menos mal que luego remonté.
Eso de tener los recuerdos por fechas y ordenados cronológicamente suena muy emotivo, si no fuera porque en realidad me avergüenzo de algunos de esos recuerdos o de la forma que los afronté o los expreso en el diario.
Por eso, muy a mi pesar y por la seguridad de mi privacidad (solo faltaba que mi marido encontrara el diario y tuviese chistes para mí hasta nuestra vejez), tras leer y refrescarme sobre esa época de mi vida adolescente, arranqué las páginas para llevarlas al reciclaje de papel, con la esperanza de que se pueda crear algo mucho más productivo con ellas que recoger las memorias de una adolescente insegura.
Ahora puedo corroborar que cuando eres adolescente vives en un mundo de fantasía e intentas recordarlo así, porque en realidad no hemos sido ni tan guays, ni tan valientes, ni tan populares y ni mucho menos tan maduras como pretendemos reflejar en los diarios.
La verdad es que ha sido una auténtica lección de vida, una colleja de mi Yo pasado para que al menos procure evitar que mis hijos o sobrinas sean tan… así. Aunque creo que eso no se puede evitar. Por algo lo llaman “edad del pavo”. Al menos les aconsejaré que no escriban su vida en un diario, no vaya ser que la sociedad de un futuro post apocalíptico lo desentierre algún día y encuentre el verdadero motivo de la extinción humana.

Se ha producido un error en este gadget.